EL PROBLEMA DEL AGUA (Parte I)
El PROBLEMA DEL AGUA (Parte II)
Versión "reloaded" de la antigua página de carosdewil
Es un día frío y gris, estoy en la oficina con una inflamación en la garganta que ha hecho trizas todos mis ánimos de trabajar. He tomado una serie de patillas que yo mismo me he recetado. La experiencia en este tipo de enfermedades me ha convertido de un tiempo ha esta parte en un experto en la automedicación. Mientras espero que las pastillas repongan este cuerpo descompuesto escucho las noticias en una pequeña radio. De pronto una noticia estremece al País y a nosotros los que en ese momento estamos escuchando: “La Corte Suprema de Chile ha aprobado la extradición de el ex presidente del Perú Alberto Fujimori. De los 12 delitos imputados, 7 han sido declarados procedentes y 3 tres de ellos de forma unánime.” Específicamente los casos de “La Cantuta” y “Barrios Altos” son los más delicados puestos que al tratarse de violaciones a los Derechos humanos, son imprescriptibles y asegura muchos años de carcelería. Mis compañeros y yo no podemos creerlo. En un mundo donde al parecer “los malos” se salen con la suyas y donde los finales felices son solo reservados para las comedias americanas y la novelas de Televisa. Que traigan al “Chino”, como le dicen al ex presidente, parece imposible de creer. En la radio numerosas expresiones de júbilo hacen sentir su satisfacción. Los reporteros recogen de inmediato expresiones de algunos familiares de las víctimas del caso “La Cantuta”, representantes de las organizaciones de Derechos humanos como APRODEH y Amnistía Internacional también se pronuncian. Todos señalan que ha triunfado la justicia y el País.
“Autogolpe del 5 de abril el 92”, la desaparición de los estudiantes de la “Cantuta” ese mismo año, y luego la nueva constitución del 93 que incluía la novedad de la reelección presidencial en uno de sus acápites. La posibilidad de ver “Al Chino” por un periodo de 5 años más de gobierno preocupo sobremanera a mi padre. Había tenido suficiente con verlo aparecer todos los días en los noticieros con esa risa cínica y sarcástica que lo identificaba. Pero, el año 1995 llegó rápidamente con un sinnúmero de sorpresas, no todas muy felices para mi padre, quizá el hecho de que yo haya ingresado a la Universidad de San Marcos sea unas de esas pocas alegrías, aunque yo lo haya hecho de pura casualidad y buena suerte.Primicia calientita, mi sobrino me acaba de hacer llegar el estreno de su primer programa. "El Erizo lo Hizo" , donde por su puesto el erizo es él , no más miren su cabello para que se den cuenta de por que el nombre. Además amenaza con hablar de algunos temas de la coyuntura nacional, "uy caraju". Y yo que le dije que dejara de consumir sustancias prohibidas..jaja. No se lo pierdan y ya sabes sobrino espero con ansias la otra parte de tu programa. Vale.

t y con éste el Youtube, página donde gratuitamente uno puede colgar videos y encontrar el de su interés. Urgando en esta maravilla retrocedí muchos años al encontrar una serie que yo creía que no volvería a ver en mi vida. ULTRASIETE se llamaba historia. No pensé encontrarlo pero el You tube lo hizo. El capítulo final y además el capítulo más alucinante de esta serie: “la crucifixión de Ultrasiete”, episodio con el que hasta llegué a llorar de niño. Para los que no conocieron la serie lo llegué a ver por los años de 1983 y 1984. Lo trasmitían en el canal del estado.Y muchos creíamos que el nombre de Ultrasiete provenía porque se trasmitía en ese canal que era el siete. Nada más lejos de la verdad. Ultrasiete era algo parecido a lo que ahora son los Power Ranger de finales de los noventa. Claro que éste era superior en cuanto a la originalidad de la historia y al de los personajes. Marcando mucha distancia con su predecesora ULTRAMAN. Todavía recuerdo que teníamos que hacer méritos para que mi madre nos dejara ver esa serie. Teníamos para entonces un televisor blanco y negro de 24 pulgadas. Esos que para la época eran inmensos y venían dentro de todo un mueble decorativo. Recuerdo que la serie la daban a las 4 de la tarde y cada vez que terminábamos de verlo, segundos después de escuchar el “sebun, sebun, sebun, sebun, …” característico de la serie, mi hermano y yo comenzábamos la segunda parte de la historia, tratando de imitar las peleas de nuestro héroe con los interminables monstruos del día a día. Como siempre cada uno quería ser Dan, el humano que pertenecía al escuadrón Ultra y que se convertía en Ultrasiete cada que se ponía unas gafas especiales. Como en casa no faltaban unos lentes viejitos por los problemas visuales de mi familia la cosa era aún más fácil. Estos episodios acarreaban una bulla que no sólo hacía despertar a mi madre de su siesta, sino que provocaba ataques histéricos de cólera de un personaje con aspecto de malandrín que vivía en el piso de abajo y que según los rumores de los vecinos andaba en asuntos ilícitos. Me acuerdo que con una escoba nos amenazó en varias oportunidades desde su piso para que nos calláramos. Marcos se llamaba, todavía lo recuerdo y debe haber a tenido la razón porque a veces mi propia madre no nos soportaba con la bulla y nos castigaba prohibiéndonos el capítulo del día. Éramos muy niños entonces y muchos de los episodios nos atemorizaban por la originalidad de los monstruos. Aunque ahora que lo he visto por segunda vez se nota lo tosco de la producción, nadie podrá negar que sus historias eran fuera de serie, como el capítulo ese en que unos malvados extraterrestres crucifican a Últrasiete y por primera vez el heroé se enfrenta a serios problemas con probabilidades de morir. Ultrasiete es un clásico y por eso muchos lo recuerdan y lo homenajean en ánimes más modernos como Dragón Ball. Sin embargo la serie sólo se trasmitió en Perú hasta el año de 1983 u 1984 si la memoria no me juega una mala pasada. Después en el canal 2 se trasmitió ULTRAMAN, aunque de origen más antiguo que Ultrasiete, de menor calidad que esta.
Parte 1: http://es.youtube.com/watch?v=YI6zWXUGfTQ
Parte 2: http://es.youtube.com/watch?v=F10-OLbccl8
Parte 3: http://es.youtube.com/watch?v=BieBWGbj_04
Parte 6:http://es.youtube.com/watch?v=HlojNxaY6ak
Parte 7: http://es.youtube.com/watch?v=PE8JN8Tr3_4
El Audio de la serie
Si quieres escuchar el audio con la música de la serie haz un clik a este Link, descargalo y escuchalo en tu reproductor favorito. Audio


Caminábamos por la avenida Larco un viernes por la noche. No teníamos ni la menor idea del final de nuestro destino. Habíamos comprado unos chocolatitos con pasas mientras conversábamos trivialidades de la vida. El gobierno había decretado feriado largo, esos de los que nadie entiende, pero que a muchos como yo nos cae como anillo al dedo; sobre todo después de un rutinario trabajo en la administración pública.
Hoy al llegar a casa después de un día bastante agotador, encontré a mi madre jugando al ajedrez con mi sobrino de 11 años en la mesa del comedor. Vladimiro es su nombre y es de contextura delgada como todos en mi familia. Muchos coinciden que se parece bastante a mi hermano Raúl, lo cual no sé hasta que punto puede considerarse un halago o una resignación. Otros sin embargo dicen que se parece a mi padre lo cual es bastante más esperanzador. Aquel niño, hoy todo un adolescente, fue el primero que convirtió en abuelos a mis padres, y por su puesto a mí y cada uno de mis hermanos en tíos. Mi padre como era de esperarse nunca se hizo problema por el nuevo estatus que adquirió desde aquel día, es más, le llegó a encantar con qué inocencia pronunciaba aquel niño la frase “abuelito Colca” cada vez que lo veía. Con mi madre en cambio la relación fue algo diferente, nunca estuvo dispuesta aceptar esa nueva condición y se las ingenió para que el pequeño le comenzara a llamar “profesora” desde temprana edad. Aunque hasta ahora ella alardea sobre lo espontáneo de aquel suceso, pero lo cierto es que mi hermano la sorprendió en una oportunidad al escuchar decirle a su nieto a manera de “sugerencia” que lo correcto era que le llamase profesora en vez de abuela o abuelita. Consejo que puso en práctica desde entonces.Ocho y media de la noche, nos encontramos en una de las calles que da directo a la plaza principal de San Pedro de Cajas, distrito anclado en la sierra de Junín, cerca de la provincia de Tarma. La zona es oscura y los postes del alumbrado público no alcanzan al único letrero escrito a tiza donde se anuncia menú a precio de tres soles. El cuadro es de fotografía: ¿quién puede ver ese letrero en la noche?, nos preguntamos. Decidimos entrar y es así como empieza la historia, una entre las muchas que esconde este pueblo textilero que en décadas pasadas sufrió los embates de la violencia terrorista y a donde no llegaron las investigaciones recogidas por la Comisión de la Verdad y Reconciliación.
Dedicado a la gente del grupo QUILLA con quien hace algunos años empezé esta aventura.
Suena la alarma del celular, es las 7 de la mañana. No quiero levantarme, estoy todavía exhausto. Pienso en las cosas que tengo que hacer: Atender en la oficina, actualizar algunos datos en la página web, revisar mis correos, enviar algunos, preparar el taller de lectura para los adolescentes; y claro, ir al matrimonio civil de un viejo amigo de la universidad que para colmo le decimos Abuelo. Doy mil vueltas en mi cama antes de decidir qué voy hacer. Ir al matrimonio no está en mis planes. Aunque no me ha dado parte de invitación, se ha esforzado en convencerme para que vaya. A eso hay que agregarle que no le he dicho nada a mi fiel compañera, y si se entera que hoy no iré a la oficina y la dejaré trabajando sola para ir a un matrimonio, sólo Dios sabe lo que pueda pasar.
solo frente a la pantalla de mi PC. Me es inevitable recordar todos los detalles de aquella ceremonia. Fue corta, modesta y divertida. Si algún día decido casarme me gustaría que la ceremonia sea así, sobre todo divertida. Va más con mi personalidad. Aunque mi fiel compañera no creo que esté de acuerdo.