
sábado, junio 28, 2008
Julieta Venegas "MTV Unplegged" , el disco esperado.

martes, enero 29, 2008
El Amor en los tiempos del Cólera

Este es link para descargar. La encontre en una página llamada IDEAWEB
Estas son las canciones del CD:
1 HAY AMORES2 DESPEDIDA3 PIENSO EN TI4 LOVE5 IN THE TIME OF COLERA6 MY NEW LIFE7 WHITE SUIT8 HILDEBRANDA´S9 DIVIDED LOVE10 190011 ESCOLASTICA12 CONFUSED TRANSITO13 FIORENTINO14 THE BOAT15 THE WIDOW16 SEX DRUM17 LOS DOS18 CHOLERA19 SECOND LOVE20 THE GIRLS21 FOREVER22 REALEJO
lunes, enero 28, 2008
Verano, Calor, perro y pulgas.
Con respecto al perro debo decir que nos llevamos muy bien en los meses de invierno. Yo permanezco en mi habitación y él en su casita acondicionada en la azotea, lugar tranquilo y acogedor, rodeado de innumerables plantas exóticas que mi madre ha ido coleccionando desde hace muchos años. A veces no logramos vernos por muchos días hasta que por alguna coincidencia nos cruzamos a la salida de la casa, cuando llego del trabajo y él sale a dar el paseo rutinario que mi hermano le da a razón de tres veces al día. Mi hermano dice que los animales deben de tener por los menos esa cantidad de alegrías al día para evitar que se estresen. Entonces es cuando siento envidia por el perro y pienso que mi fiel compañera debería hacer lo mismo conmigo.
Sin embargo, el problema con el perro de mi hermano llega en el verano. El calor insoportable causa trastornos no sólo a mis padres y hermanos sino sobre todo al perro que debido a su frondoso pelaje, producto de su raza, huye despavorido a los pisos contiguos de la casa, paseándose por las habitaciones y los pasadizos como un integrante más de la familia. Los sábados y domingos, que son los días que suelo permanecer más tiempo en casa, no es casualidad encontrarlo cerca de la habitación de mi hermano o dentro de ella. Otras veces lo encuentro en la habitación de mis padres, despanzurrado al pie de la cama mientras mi hermano y el viejo miran la televisión. Y en algunas ocasiones suelo encontrarlo por las noches al pie de la mesa del comedor, mientras alguien de la familia disfruta de la cena del día. Entonces le digo a mi madre que uno de estos días no me va sorprender encontrar al perro de mi hermano tumbado en el sofá de la sala leyendo el periódico o viendo la televisión. Mi madre se ríe y me dice que deje al animal en paz, que ella misma ha visto que mi hermano acaba de bañar al perro echándole el medicamento antipulgas que le ha aconsejado el veterinario, algo que yo me resisto a creer porque ni bien llego empiezo a sentir el pequeño aguijón que estos odiosos animalitos hacen en algunas partes de mis piernas, seguido de un escozor que me han hecho perder la paciencia en más de una vez. Mi madre encuentra la explicación diciéndome que todo se debe a que tengo la sangre dulce producto de la demasiada azúcar que suelo echarle a algunos alimentos. Aunque yo no le encuentro relación alguna siempre olvido preguntarle al médico si el azúcar tiene algo que ver con que las pulgas de mi perro decidan hacer de mis piernas su segunda alternativa de alimentación.
Le cuento todas estas cosas a mi fiel compañera, le hablo del perro de mi hermano de sus pulgas, del extenuante calor; pero ella sólo me escucha, debe de estar cansada de las mismas quejas mías durante el verano. A ella le agradan los animales, tuvo uno pequeño hace algún tiempo que murió de una manera dramática. Lloró a mares. Por eso evita opinar sobre el perro de mi hermano. Ella me dice que el problema es el calor, me aconseja que compre un ventilador. Reniego. Le digo que no quiero un ventilador, que quiero un cómplice, alguien que me ayude a desentramar esta confabulación en mi contra. Me dice que no hay tal confabulación, que la solución es el ventilador. Me empecino y digo que sí existe tal confabulación, que estoy a punto de descubrir el misterio. Le explico mi teoría. Le digo que estoy seguro que mi hermano me odia, que verdaderamente no baña al perro como dice mi madre o si lo hace, porque ella jura que lo ha visto, no le hecha el medicamento antipulgas por tacaño. Por tacaño y porque me odia. Ella me dice que eso no puede ser, que mi hermano es una buena persona, que una mala persona no cuidaría así a sus animales. Entonces dudo y le digo mi segunda teoría, que es el perro quién me odia, que a propósito se rasca cerca de mi habitación para dejar esos odiosos animalitos y conseguir que se suban en mis piernas provocando de esta manera que esté el mayor tiempo fuera y él se despache a su gusto por todos los rincones de mi casa. Ella me vuelve a decir que eso no es posible; no sólo porque estoy demente para pensar algo así, sino por la razón lógica que también les subiría las pulgas a mis padres o mis otros hermanos. Cosa que no suele ocurrir. Entonces le digo mi tercera teoría, la más descabellada de todas. Que son las pulgas las que me odian, que hacen esto en represalia porque mi hermano, a raíz de mis quejas, baña más seguido al perro y le hecha el medicamento antipulgas, consiguiendo que muchas de ellas estén muriendo. Entonces siento que esto último tiene más lógica, que esto explicaría que mi madre no miente cuando dice que ve a mi hermano bañar al perro, que mi hermano no me odia y que el perro tampoco. Cómo podría ser, si el perro es el mejor amigo del hombre. ¡Que idiota debo estar para haber pensado algo así! Ella me dice que estoy delirando, que me están haciendo daño las pastillas que diariamente tomo para dormir, que debo dejarlas y que me compre el ventilador. No le hago caso. Como no lo hago en muchas de las cosas que dice. Me dice que el tacaño soy yo. Le digo que tengo una mejor idea a la del ventilador para solucionar el problema del calor, que a partir de ahora dejaré la puerta de mi habitación abierta para que se ventile. Sobre las pulgas, que iré a preguntar a un veterinario un medicamento más efectivo. Ella asiente, pero mantiene la idea del ventilador.
Al día siguiente pongo en práctica mi plan. Dejo abierta la puerta de mi habitación para que esté mejor ventilado a mi llegada. A la salida del trabajo voy a un Pet Shop de un conocido centro comercial. Le cuanto mi drama de las pulgas al vendedor. Al chico le causa gracia, a mí no. Lo nota en mi rostro y me receta una fórmula infalible acompañado de otras recomendaciones, justo lo que yo necesito para tener algo de autoridad cuando me enfrente a mi madre, mi hermano y su perro. Llego casi excitado a casa con la fórmula que considero casi mágica. Antes decido ir a mi habitación para dejar unas cosas y sentirme más fresco antes de comenzar la batalla. Ingreso y es entonces cuando siento un olor nauseabundo que me invade. El rastro es inconfundible, prendo la luz y busco inmovilizado por las partes bajas de mi dormitorio la huella del delito que en unos segundos alcanzo a ver. La prueba yace esparcida al pie del cesto de ropa sucia. Algunas gotas que han alcanzado al piso y la pequeña alfombra están ya secas. Me quedo paralizado. Estoy exhausto por el trajín de hoy día, el calor, la risa idiota del veterinario, el perro de mi hermano, las pulgas de su perro y ahora esto. Ya no tengo fuerzas para pelear. Voy a su habitación y le digo que tiene un trabajito en el mío. Su perro se acaba de orinar.
Ahora estoy convencido que quien verdaderamente me odia en esta casa es el perro de mi hermano. Mañana compraré el ventilador.
domingo, diciembre 23, 2007
CHILENOS
Con los años esa percepción se mantuvo firme sobre todo por las constantes fricciones que de cuando en cuando reavivaban ese sentimiento repelente hacia todo lo que viniere del país del sur incluido su gente. Prejuicio tonto que la guerra con chile en el pasado y la disputa por la denominación del pisco, los libros no devueltos y la compra de Wong en el presente hacían mantener en muchos como yo ese sentimiento de animadversión
Sin embargo este prejuicio está a punto de ponerse en discusión a raíz que por esas circunstancias de la vida me encuentro compartiendo una velada con una pareja de jóvenes estudiantes chilenos en su mismo centro de operaciones: una vivienda de dos pisos en el distrito de Miraflores, en una calle paralela a la avenida Pardo.
La casa es una posada acondicionada para dar alojamiento a extranjeros que vienen a realizar estudios universitarios o trabajos de investigación. Por ello que cuando llego después de huir de una cena de fin de año bastante aburrida en el casino de Miraflores, encuentro además de la pareja de Chilenos a un joven francés, una peruana que al parecer era la que administra la posada y un amigo de la Universidad que lleva compartiendo con los chilenos una amistad de algunos meses. Los chilenos han habilitado la azotea de la casa para su celebración de despedida. Al día siguiente parten rumbo a Santiago a pasar las fiestas de fin de año. En la mesa puesta en el centro del patio hay algo de comida chilena que los mismos jóvenes han preparado: una ensalada de cebolla con tomate y un preparado de culantro, ají, cebolla china y algo de limón llamado “Pebre”.Este último se come con algo de pan que ellos han puesto dentro de una ollita de barro. A unos pasos hay una parrilla encendida donde el joven chileno se esfuerza por preparar unas brochetas de pollo, también al estilo del país del sur. Los jóvenes chilenos se esmeran en atendernos con entusiasmo. Nos invitan reiteradamente a deleitar los platillos que hay en la mesa. La chica chilena manifiesta que le preocupa sobremanera que sus amigos estén satisfechos cuando hacen una velada como esa. De todos esos platillos son las brochetas las que pruebo con cierto entusiasmo que luego desaparece. Y es cuando empiezo a extrañar la sazón de la comida peruana.
El trago no se hace esperar y hay en la mesa cerveza, ron, una botella de vino chileno y un pisco peruano que un chico acaba de traer recién del supermercado. No lo conozco pero después me entero que es barman y en algún momento de la noche me cuenta algo de su accidentado currículo vitae.
Empieza hacer frío y lo que traigo puesto no alcanza para sentirme cómodo en la
Las horas pasan y los efectos se hacen sentir en la conversación, la joven chilena es la que más habla durante toda la noche. Parece no tener reprobación en nada de lo que dice, aún con el novio al lado. El debe quererla mucho. Ambos dicen estar en desacuerdo con el matrimonio civil y religioso y piensan en una celebración alternativa de unión libre o algo por el estilo. Algo que definitivamente yo celebro. Horas después y tras los efectos del vino y la cerveza, salen a relucir algunos sentimientos patrióticos. La denominación del pisco, El Huascar , los libros no devueltos, la venta de wong y la celebración de las fiestas de fin de año en cada uno de nuestros respectivos países. Ellos nos reprochan lo “gringo” que es nuestra cultura navideña. Sobre todo del pavo y el chocolate. Del panetón reconocen que es más rico que lo que comen ellos allá. Me da risa sobremanera el personaje del “Viejito Pascuero” que es como se le conoce al papa Noel en Chile y que mi amigo de la universidad a bautizado burlonamente como el nombre de “Viejito Pajero”. Por momentos de la velada me quedo callado y noto que se preocupan de que me este aburriendo de su reunión, me lo hacen saber y les digo que esta todo bien, que lo disfruto escuchando. Lo cierto es que ya no tomo demasiado y por lo tanto no puedo compartir la efusividad que ha esas horas de la noche suelen provocar la variedad de licores en la mesa.
Son cerca las 5 de la mañana y le digo al chico chileno que me tengo que retirar a descansar. Que hace mucho frío y no me siento nada bién. Le pregunto si puedo acomodarme en unos de los sillones de su sala hasta que se aclare el día. Me acompaña y me sugiere que mejor agarre el cuarto de un alemán que ya no vendrá por razones que no alcanzo a entender. Le digo que no se moleste demasiado que puedo acomodarme bastante bien en los sillones. Me insiste y luego de cerciorarse que este cómodo se retira a seguir con su celebración. Entonces trato de descansar y no puedo evitar de pensar en la amabilidad de los jóvenes chilenos y lo equivocado que estado todo este tiempo. ¿Será posible tanta hospitalidad?. Los jóvenes chilenos piensan en un fututo venirse a vivir al Perú. No lo dicen pero sospecho que la informalidad de nuestra cultura los atrae. Creo que al final Richard otro amigo de la Universidad, no presente en la reunión, tenía razón. Los jóvenes chilenos no son tan diferentes a como yo los había imaginado.
Son las 6 de la mañana y tengo que ir a mi casa. Todos están en sus habitaciones durmiendo, mi amigo debe estar también en alguno de ellos. Me parece inoportuno interrumpirlos en sus siesta así que cojo un papel y un lapicero y les escribo un pequeña nota de despedida: Les agradezco por la hospitalidad y les explico el motivo de mi retirada sin avisar. Luego de firmar les deseo buen viaje y una feliz navidad con el “viejito pajero”. Dejo la hoja en la mesa de centro al pie de una vela y salgo de la casa. Hace mucho frío y me llama mucho la atención la cantidad de hojas secas que hay en las aceras de las calles miraflorinas.
A las 9 y media de la mañana suena el celular y entresueños logro contestar , una voz con asento chileno me pregunta del otro lado donde estoy. Es mi amigo de la universidad que ahora ya habla como chileno. Le digo que ya estoy en casa, que no se preocupe, estaban todos dormidos y no quise interrumpir por eso me fui sin avisar. Me despido y antes de volver a dormir pienso nuevamente en los chilenos, su hospitalidad, su acento contagiante y su comida desabrida. Sin embargo mi amigo es un buen tipo y pienso que después de los momentos malos que le a tocado vivir es bueno que se divierta con sus nuevos amigos. Aunque sean chilenos.
martes, noviembre 27, 2007
Breve crónica de las últimas horas de mi juventud
Viernes 23: (día previo)7:00 p.m.
Salgo del trabajo y caminando por la cuadra 9 del Jirón Camaná en el centro de Lima, no puedo resistir entrar a una pequeña galería donde venden juguetes antiguos. Recorro uno a uno los stands que se han vuelto una rutina mía hace algunos meses. Por esas cosas del destino encuentro uno de los juguetes que estuvo de moda por el año 1984 y que estuve buscando todo este tiempo. Un muñeco de la película E.T que fue una sensación por los inicios de la década de los ochenta. Lo encuentro en perfecto estado de conservación y lo compro sin remedio.
De regreso a casa en el colectivo me pongo a pensar si mi repentina afición por coleccionar antigüedades tiene algo que ver con que este año dejó legalmente las filas de la juventud para pasar a formar parte del club de los 30.
Acaso coleccionar antigüedades no es una forma de tratar de retroceder en el tiempo, o querer que este no pase indefectiblemente.
Sábado 24. (Día D)
11:00 a.m.
Entro al messenger y me encuentro con un amiga que se fue hace muchos años a España. Luego de conversar algunas trivialidades le recuerdo que hoy es mi cumpleaños. Se sorprende sobremanera y se disculpa por no haberse acordado. Le digo que no hay problema. Que cumplo 30 años y que a partir de ahora no pienso celebrar un año más. Me dice que no exagere y que ella se siente orgullosa de sus 32 años bien puestos. No le creo ni una sola palabra pero no se lo digo. Entonces caigo en la cuenta que tampoco yo recuerdo su cumpleaños y que en los más de 10 años que ya lleva fuera del país nunca le mande siquiera un mensaje de felicitación. Sin pensarlo dos veces me despido de ella antes que me haga la inevitable pregunta del millón.
11:45 a.m.
Otro amigo de la adolescencia se conecta, esta vez desde la Merced. Este si se acuerda y me saluda por mi cumpleaños. - ¿ Cuántos chicho? – me pregunta como si no lo supiera. – 30 años pues idiota – Le contesto. -- “Ya estás bien vieja”- me alcanza a responder después de quedar desconectado por completo. Para variar una dolencia que me aqueja hace varios meses empieza a pasarme la factura por el mucho tiempo de estar sentado hoy frente al computador. Entonces aprovecho para contar mi dramático caso en un foro de salud. Al final empiezo a creer que mi amigo tiene algo de razón.
8:30 p.m.
Llego del supermercado con los ingredientes que me faltan para el Pisco Sour. En casa me espera la familia y mi hermana mayor que con el menor de sus hijos ha venido a saludarme. El chiquitín es el más entusiasmado para soplar la vela que consumará el instante que he tratado de resistir todo este tiempo. Desde el día en que premeditadamente comencé a rebajar en un año a mi edad en el currículo vitae. – Que sople el más entusiasta – digo. Y veo a mi pequeño sobrino soplar la vela como lo hacía yo cuando tenía su edad. Cuando era más bebe decían que se parecía mucho a mí, espero que no sigan pensando lo mismo, pobre de él.
Domingo 25 (resignación)
11:30 a.m.
Converso con una amiga, que es mucho menor que yo, me cuenta, para sorpresa mía, que le faltan solo 4 días para culminar su carrera de Medicina. Cuando la conocí recién había ingresado a la universidad y se las arregló para llevar conmigo la confirmación de un grupo de chicos en el año 2002 si más no lo recuerdo. Aunque todavía se le ve bastante joven, noto que ha cambiado bastante. Ya no es la misma chiquilla que deje ver en estos últimos años. Ahora me de algunas recomendaciones para mi padre que esta algo delicado de salud. Antes de despedirse me da las últimas recomendaciones para mi papá y me dice que tiene que terminar de estudiar.
8:30 p.m.
Regreso a mi casa después de la misa de siete. Encuentro a un grupo de “chicos” no tan chicos, vecinos míos, que me pasan la voz de manera sobresaltada. Unas pequeñas botellas de cerveza justifican su efusividad. Sin embargo su tácita invitación a unirme al ruedo se ve impedido por la negativa mía de formar parte de su celebración.
Sin embargo mientras abro la reja de mi casa me pregunto acaso si debería estar acostumbrándome a juntarme más seguidamente con la gente de mi edad.
9:00 p.m.
Prendo el televisor y cuando me dispongo a ver una entrevista exclusiva que han anunciado por la televisión me encuentro con
un reportaje de colección de las canciones que han marcado pequeños instantes de nuestras vidas. El reportaje me divierte, auque hay muchas canciones que me hubiese gustado que estén. Sin embargo al final me doy cuenta que no me hubiera divertido tanto y no me hubiera traído a colación tantos recuerdos si no fuera por que eso es también parte de haber vivido ya 30 años.Lunes 26 en la madrugada:
Son las 1:00 de la mañana ya tengo dormir más tarde me espera una nueva jornada laboral. Y mientras escribo esto último escucho a Cyndi Lauper en un long play de Vinilo del año 1986 que adquirí en una tienda discos antiguos. En donde la canción “Calm incide the store” (Calma dentro de la tormenta) parecen decirme que cumplir 30 años en realidad no es para tanto.
domingo, septiembre 30, 2007
"EL PROBLEMA DEL AGUA" en el Erizo lo Hizo.
EL PROBLEMA DEL AGUA (Parte I)
El PROBLEMA DEL AGUA (Parte II)
sábado, septiembre 22, 2007
FUJIMORI EXTRADITADO
Es un día frío y gris, estoy en la oficina con una inflamación en la garganta que ha hecho trizas todos mis ánimos de trabajar. He tomado una serie de patillas que yo mismo me he recetado. La experiencia en este tipo de enfermedades me ha convertido de un tiempo ha esta parte en un experto en la automedicación. Mientras espero que las pastillas repongan este cuerpo descompuesto escucho las noticias en una pequeña radio. De pronto una noticia estremece al País y a nosotros los que en ese momento estamos escuchando: “La Corte Suprema de Chile ha aprobado la extradición de el ex presidente del Perú Alberto Fujimori. De los 12 delitos imputados, 7 han sido declarados procedentes y 3 tres de ellos de forma unánime.” Específicamente los casos de “La Cantuta” y “Barrios Altos” son los más delicados puestos que al tratarse de violaciones a los Derechos humanos, son imprescriptibles y asegura muchos años de carcelería. Mis compañeros y yo no podemos creerlo. En un mundo donde al parecer “los malos” se salen con la suyas y donde los finales felices son solo reservados para las comedias americanas y la novelas de Televisa. Que traigan al “Chino”, como le dicen al ex presidente, parece imposible de creer. En la radio numerosas expresiones de júbilo hacen sentir su satisfacción. Los reporteros recogen de inmediato expresiones de algunos familiares de las víctimas del caso “La Cantuta”, representantes de las organizaciones de Derechos humanos como APRODEH y Amnistía Internacional también se pronuncian. Todos señalan que ha triunfado la justicia y el País.Sin embargo a pesar de toda esta algarabía nada me emociona más poder ver en estos momentos la cara que debe estar poniendo mi padre desde su lecho de convalecencia. “Al viejo”, como cariñosamente le llamo, nunca le simpatizó la aparición de este personaje en la política peruana. No se si su aversión fue ideológica o política, era muy chico en ese entonces para darme cuenta. Creo, que simplemente no le gusto su cara y la forma folklórica de hacer su campaña sentado en un tractor seguido de Máximo San Román, su candidato a la vicepresidencia, en uno más pequeño. Las cosas se pusieron peor cuando “El chino” le ganó las elecciones presidenciales al escritor Mario Vargas Llosa en ese año de 1990. Mi padre de filiación Acciopopulista, simplemente no lo perdono. En ese entonces yo todavía era un adolescente cursaba el segundo año de secundaria, y al parecer estaba más ocupado tratando de sobrevivir en un colegio estatal que era el vivo retrato de lo que era el país en ese momento: violento, sucio y corrupto. Todavía recuerdo que la imagen de ese señor de ojos rasgados nos caía simpático a muchos de mis compañeros de clase. Parecía un personaje de caricatura que de pronto se había escapado de una revista de historieta para convertirse en presidente del Perú. Los años pasaron y entonces llegó “Barrios Altos” en el 91, el
“Autogolpe del 5 de abril el 92”, la desaparición de los estudiantes de la “Cantuta” ese mismo año, y luego la nueva constitución del 93 que incluía la novedad de la reelección presidencial en uno de sus acápites. La posibilidad de ver “Al Chino” por un periodo de 5 años más de gobierno preocupo sobremanera a mi padre. Había tenido suficiente con verlo aparecer todos los días en los noticieros con esa risa cínica y sarcástica que lo identificaba. Pero, el año 1995 llegó rápidamente con un sinnúmero de sorpresas, no todas muy felices para mi padre, quizá el hecho de que yo haya ingresado a la Universidad de San Marcos sea unas de esas pocas alegrías, aunque yo lo haya hecho de pura casualidad y buena suerte.Todo lo contrario a él, que lo hizo en década del 50 cuando parte del examen era oral Toda una proeza.
Ese mismo año sucedió lo del conflicto con el ecuador, y mi padre odiaba ver “Al chino” en un sinnúmero de apariciones para meternos el cuento que estábamos ganando la guerra. Tremenda “Yuca” que nos llevamos todos al enterarnos después que en realidad la perdimos y nunca recuperamos tiwinza como nos lo había hecho creer. Era otro “cuento chino” más. Mi padre nunca lo odio tanto. Meses después “El chino” se reelegía mayoritariamente ante un sorprendido Javier Pérez de Cuellar ex secretario de las Naciones Unidas y toda una personalidad en nuestro País. Mi padre simplemente no lo podía creer. Los años siguieron pasando y yo ya en la universidad comencé a darme cuenta de las cosas, nuestro país estaba cada vez más pareciéndose a una dictadura y “El Chino” asociando con un tal Vladimiro Montesinos parecían levantarse nuestro pobre País. Las cosas se pusieron peor cuando en los medios apareció la Ley “Siura”, una propuesta de interpretación autentica de la constitución que habría la posibilidad que “el Chino” se hiciera de la presidencia por tercera vez. Esta vez no solo mi padre desde su anonimato, ni los políticos, ni los periodistas de oposición pusieron el grito en el cielo. Sino medio País. Se recogieron firmas para un referéndum que frenara esta dictadura pero la maquinaria que “El chino” y Montesinos habían construido en casi diez años en el poder hicieron nula toda esa posibilidad. La sensación de frustración e impotencia de muchos jóvenes de no poder hacer ejercicio de su libertad fue compartida por muchos de nosotros incluido a mi padre. Después de todo parece que el tiempo le había dado la razón “al viejo”, que desde entonces se obsesionó más con el tema – “Voy a encender las noticias, a lo mejor el Chino ha muerto”- solía decir todos lo días mientras encendía su vieja radiola marca JVC, que tenía en su velador y que lo había obtenido de una herencia familiar. Esos años vi a mi padre volverse cada vez más viejo obsesionado con ese presidente que parecía que nos gobernaría como “El patriarca” de una novela de García Márquez. Muchas veces llegué a pensar que mi padre no sobreviviría a esos 5 años de la tercera re reelección. Felizmente un infame video apareció y el Chino renunció y se fugo al Japón. Mi padre sonrió después
lunes, septiembre 10, 2007
El Erizo Lo hizo (El primer video de mi sobrino el Erizo)
Primicia calientita, mi sobrino me acaba de hacer llegar el estreno de su primer programa. "El Erizo lo Hizo" , donde por su puesto el erizo es él , no más miren su cabello para que se den cuenta de por que el nombre. Además amenaza con hablar de algunos temas de la coyuntura nacional, "uy caraju". Y yo que le dije que dejara de consumir sustancias prohibidas..jaja. No se lo pierdan y ya sabes sobrino espero con ansias la otra parte de tu programa. Vale.
domingo, septiembre 09, 2007
Asafa Powell sencillamente vuela
Julieta Venegas (En concierto en el Hard Rock)

Lima La Horrible (Un videito del recuerdo)
domingo, septiembre 02, 2007
ULTRASIETE en You Tube
t y con éste el Youtube, página donde gratuitamente uno puede colgar videos y encontrar el de su interés. Urgando en esta maravilla retrocedí muchos años al encontrar una serie que yo creía que no volvería a ver en mi vida. ULTRASIETE se llamaba historia. No pensé encontrarlo pero el You tube lo hizo. El capítulo final y además el capítulo más alucinante de esta serie: “la crucifixión de Ultrasiete”, episodio con el que hasta llegué a llorar de niño. Para los que no conocieron la serie lo llegué a ver por los años de 1983 y 1984. Lo trasmitían en el canal del estado.Y muchos creíamos que el nombre de Ultrasiete provenía porque se trasmitía en ese canal que era el siete. Nada más lejos de la verdad. Ultrasiete era algo parecido a lo que ahora son los Power Ranger de finales de los noventa. Claro que éste era superior en cuanto a la originalidad de la historia y al de los personajes. Marcando mucha distancia con su predecesora ULTRAMAN. Todavía recuerdo que teníamos que hacer méritos para que mi madre nos dejara ver esa serie. Teníamos para entonces un televisor blanco y negro de 24 pulgadas. Esos que para la época eran inmensos y venían dentro de todo un mueble decorativo. Recuerdo que la serie la daban a las 4 de la tarde y cada vez que terminábamos de verlo, segundos después de escuchar el “sebun, sebun, sebun, sebun, …” característico de la serie, mi hermano y yo comenzábamos la segunda parte de la historia, tratando de imitar las peleas de nuestro héroe con los interminables monstruos del día a día. Como siempre cada uno quería ser Dan, el humano que pertenecía al escuadrón Ultra y que se convertía en Ultrasiete cada que se ponía unas gafas especiales. Como en casa no faltaban unos lentes viejitos por los problemas visuales de mi familia la cosa era aún más fácil. Estos episodios acarreaban una bulla que no sólo hacía despertar a mi madre de su siesta, sino que provocaba ataques histéricos de cólera de un personaje con aspecto de malandrín que vivía en el piso de abajo y que según los rumores de los vecinos andaba en asuntos ilícitos. Me acuerdo que con una escoba nos amenazó en varias oportunidades desde su piso para que nos calláramos. Marcos se llamaba, todavía lo recuerdo y debe haber a tenido la razón porque a veces mi propia madre no nos soportaba con la bulla y nos castigaba prohibiéndonos el capítulo del día. Éramos muy niños entonces y muchos de los episodios nos atemorizaban por la originalidad de los monstruos. Aunque ahora que lo he visto por segunda vez se nota lo tosco de la producción, nadie podrá negar que sus historias eran fuera de serie, como el capítulo ese en que unos malvados extraterrestres crucifican a Últrasiete y por primera vez el heroé se enfrenta a serios problemas con probabilidades de morir. Ultrasiete es un clásico y por eso muchos lo recuerdan y lo homenajean en ánimes más modernos como Dragón Ball. Sin embargo la serie sólo se trasmitió en Perú hasta el año de 1983 u 1984 si la memoria no me juega una mala pasada. Después en el canal 2 se trasmitió ULTRAMAN, aunque de origen más antiguo que Ultrasiete, de menor calidad que esta.Revisa estos video y el audio
Parte 1: http://es.youtube.com/watch?v=YI6zWXUGfTQ
Parte 2: http://es.youtube.com/watch?v=F10-OLbccl8
Parte 3: http://es.youtube.com/watch?v=BieBWGbj_04
Parte 6:http://es.youtube.com/watch?v=HlojNxaY6ak
Parte 7: http://es.youtube.com/watch?v=PE8JN8Tr3_4
El Audio de la serie
Si quieres escuchar el audio con la música de la serie haz un clik a este Link, descargalo y escuchalo en tu reproductor favorito. Audio
sábado, septiembre 01, 2007
Pero no perdimos la decencia

El día del blog fue ayer
El día del blog fue ayer 31 de agosto y se esparcio pòr la blogosfera que cada uno recomendara 5 blogs que le parecieran ineteresante. Bueno la cosa era hacerlo ayer pero igual lo hago ahora haber si alguién se anima.
Al día con Hildebrandt
En esta pa´gina se cuelga día a día lo que se trasmite el programa radial de este periodista de lunes a viernes a las 10 a.m. en radio San Borja. Si no lo puedes escuchar por algún motivo el audio completo se cuelga a diario y un peequeño resumen del mismo. Siempre una alternativa complementaria a los otros programas de investigación de la televisión.
Cinencuentro
Blog de cine para estar al tanto de lo que uno puede ver en la cartelera limeña sin llevarse un gran chasco. Aunque claro que no hay que tomarse todo lo que escriben al pie de la letra.
Amautacuna
Aunque creo que no necesita recomendación, este pagina es una de las mejores en lo que actualización de datos Históricos se refiere. Si tienes mucha curiosidad en sabe más de nuestro pasado y quieres averiguar datos que no te enseñaron en el colegio esta página debes tener en tus favoritos. Ideal también para los estudiantes de las academias.
Blog de Tanatos
Blog de un estudiante de Bellas Artes. Muy a su estilo cuelga curiosidades que te pueden gustar. Si eres un aficionado al cómic y además buscas algo alternativo en lo que ha arte se refiere este link debe apretar. Bién tóxico.
Blog de mi Hermana
Y bueno, el blog de mi hermana que si no lo menciono después se resiente. Jaja. Bueno es una pagina nueva y ya estan colgados algunos poemas donde destila muhco talento. Hace años esperamos un poemario completo pero bueno este medio también sirve para eso. Ya estaré comentando algo al respecto.
La Yapa:
La habitación de Henry Spencer
Un blog de un loquillo que filma todo y lo cuelga en You tube. Encontraras muchas cosas de esta Lima la Horrible jaja.
viernes, agosto 31, 2007
Así nunca nos vamos a reconciliar

jueves, agosto 30, 2007
Vallejo en la avenida Larco
Caminábamos por la avenida Larco un viernes por la noche. No teníamos ni la menor idea del final de nuestro destino. Habíamos comprado unos chocolatitos con pasas mientras conversábamos trivialidades de la vida. El gobierno había decretado feriado largo, esos de los que nadie entiende, pero que a muchos como yo nos cae como anillo al dedo; sobre todo después de un rutinario trabajo en la administración pública.Pasamos por un pequeño edificio que llamó mi atención inmediatamente porque en la puerta había una gran fotografía del poeta Cesar Vallejo. Parecía ser una foto publicitaria de una representación teatral. La curiosidad y las ganas de encontrar algún rumbo a nuestro destino nos hizo entrar por el pasillo. Sin encontrar persona alguna detrás del mostrador del conserje, ubicado frente a los ascensores, decidimos salir y tropezamos con una señorita a quién le preguntamos si conocía donde estaba la sala de presentaciones.
_ Ustedes son sus alumnos?_ Nos preguntó de una forma muy amigable.
_No exactamente_ le respondimos_, sólo pasábamos y nos llamo la atención el aviso.
Muy amablemente la señorita nos invitó a pasar contándonos que era alumna del actor que protagonizaba la puesta en escena y que tenía unas entradas de baja costo reservado para unos amigos que estudiaban con ella. Sin embargo le habían fallado y no tenía problemas de compartirlo con nosotros.
El teatro se encontraba en el sótano. Era modesto, algo antiguo, no tenía muchos asientos. Y tampoco tenía las separaciones de platea, preferencial, vip y supervip de otros establecimientos más modernos. Así que no hubo problema que nos sentáramos en la segunda fila. La gente poco a poco iba entrando a la sala. Faltaban unos minutos y ya no había probabilidades que se llenara. En el escenario una banca, un sombrero y un bastón resaltaban en la escenografía. Lo que algo conocíamos de Vallejo no era difícil relacionarla con una fotografía que el poeta se tomara en París. Se apagaron las luces y tras unos segundos desde una tenue luminosidad apareció el actor sentado en la banca apoyado en el bastón y con la cara apoyada en el puño derecho de su mano. Era el retrato viviente del poeta. Desde esa banca, el poeta nos fue contando trazos largos de su vida; sus amores, su marginación, su viaje a París, a España. Quienes algo habíamos leído del poeta no podíamos dejar de reconocer en los diálogos a la andina y dulce Rita de “Idilio Muerto”, a extractos de “La cena miserable”, “El poeta a su amada”, “Los dados eternos”, “Los heraldos negros”, “Trilce” y “Piedra negra sobre una piedra blanca”. Era la combinación perfecta de la obra poética y su vida tan representada en ella. Sin embargo la puesta estaba lejos de ser sólo un monólogo, puesto que en el escenario aparecieron otros personajes de los más curiosos y que representaban los contemporáneos del poeta. Ellos en cambio no eran actores de carne y hueso, sino más bien un grupo de Títeres que hacían que la presentación sea más divertida y buscara un equilibrio con lo denso del personaje principal, muy bien trabajado por el actor de ya reconocida trayectoria cuyo nombre es Reynaldo Arenas. Terminada la presentación nos despedimos de la amable señorita y reanudamos nuestro camino por la avenida Larco, que cuadras más adelante nos ponía al frente de un enorme Centro comercial al pie de un acantilado del cual podía divisarse toda la inmensidad del mar. Una brisa marina nos acaricio y el frio nos hizo apretarnos el uno al otro. Recorrimos todo el centro comercial y nos detuvimos un momento para encontrarnos con el mar, es algo que no puedo evitar hacer cuando me estoy frente a él. Entramos a un centro de entretenimiento llamado “Moy Park”, me llamó la atención que ya no se utilizaran monedas como en mi adolescencia. Ahora todo funcionaba con una pequeña tarjeta. Nos divertimos mucho jugando en una especie de mesa de fulbito cuya pelota era un platillo que se suspendía en el aire que despedía la mesa. Y en el juego de básquet puse en evidencia mi torpeza frente a mi fiel compañera quien acertaba las canastas con mayor precisión. Antes de partir no pude evitar probar los K-nelones, unos pastelillos hechos a base canela, chocolate y pecanas y cuyo olor había despertado mi curiosidad y mi apetito apenas entramos al establecimiento. Sin embargo ya era demasiado tarde y mi fiel compañera y yo decidimos regresar siempre por la misma Avenida.
Mas seguridad a las Iglesias

Provengo de una familia católica y claro que yo también lo soy, sin embargo es lamentable saber que más de 200 personas que perdieron la vida en el terremoto del 15 de agosto lo hicieron por que se encontraban dentro de una iglesia que a todas luces no cumplía con los requisitos de seguridad que si se les pide a cualquier otra institución. Si esto hubiese ocurrido dentro de otras instituciones como un banco o un centro comercial otra cosa hubiese ocurrido como lo que sucedio en el caso de la discoteca Utopía. Quién a puesto el tema en el debate es Aldo Mariategui en su columna de Correo. La iglesia creo que esta vez debe de asumir algo de responsabilidad en esta tragedia no creen?.
Para ver más sobre el tema entren al blog del utero de marita:
Aldo was right
Cómic del Taller de Flauta
martes, mayo 08, 2007
La Fuerza de la Sangre
Posteo el archivo tal cual lo encontré, con pequeñísimos cambios, y se lo dedico a mi madre a propósito de su día.
Hoy al llegar a casa después de un día bastante agotador, encontré a mi madre jugando al ajedrez con mi sobrino de 11 años en la mesa del comedor. Vladimiro es su nombre y es de contextura delgada como todos en mi familia. Muchos coinciden que se parece bastante a mi hermano Raúl, lo cual no sé hasta que punto puede considerarse un halago o una resignación. Otros sin embargo dicen que se parece a mi padre lo cual es bastante más esperanzador. Aquel niño, hoy todo un adolescente, fue el primero que convirtió en abuelos a mis padres, y por su puesto a mí y cada uno de mis hermanos en tíos. Mi padre como era de esperarse nunca se hizo problema por el nuevo estatus que adquirió desde aquel día, es más, le llegó a encantar con qué inocencia pronunciaba aquel niño la frase “abuelito Colca” cada vez que lo veía. Con mi madre en cambio la relación fue algo diferente, nunca estuvo dispuesta aceptar esa nueva condición y se las ingenió para que el pequeño le comenzara a llamar “profesora” desde temprana edad. Aunque hasta ahora ella alardea sobre lo espontáneo de aquel suceso, pero lo cierto es que mi hermano la sorprendió en una oportunidad al escuchar decirle a su nieto a manera de “sugerencia” que lo correcto era que le llamase profesora en vez de abuela o abuelita. Consejo que puso en práctica desde entonces.Han trascurrido los años y ahora ese niño se ha convertido en el hincha
Mi madre siempre ha sido una mujer difícil de carácter, con características inusuales a cualquier mujer común y corriente. Por eso que hoy al ver a esas dos generaciones sentadas y compartiendo ese juego pensé en que en realidad mi madre no era tan diferente al resto de las señoras de su edad. Y quizá yo he estado equivocado todos estos años.
Me tumbé en el sofá para observar más detenidamente a esos dos personajes. Y pude observar que hay cosas en esta vida que nunca cambia: el rostro impasible y firme de mi madre, serena y fría en la ganancia y la derrota; y la mirada triste y desesperada de mi sobrino al no poder ganar a mi madre en ese juego.
Al verlos recordé aquellas tardes de los ochenta cuando jugaba con mi madre al ajedrez y yo lloraba porque no podía ganarle en aquel juego. Hasta que un buen día lo hice y desde entonces la gracia de jugar con ella desapareció. Ahora, disfruto cómo mi madre le gana todavía a su nieto en ese juego de caballos, reinas, peones y alfiles. En un acto de puro sadismo fraseo en voz alta varias veces ¡Quiero llanto! ¡Quiero llanto!, ¡Quiero llanto! lo cual hace que mi sobrino
Hay cosas en esta vida que no cambian, sino tan sólo los actores que participan. Y me imagino con los años quizás a mi madre jugando con mi hijo y así sucesivamente hasta que llegue un día en que ella ya no esté para acompañarnos en aquel juego que también es el juego de la vida. De esta vida que es siempre la misma para todos, pero con otros personajes, otras épocas. Espero que mi madre este todavía para que juegue el ajedrez con mi primer hijo y por qué no con el segundo y todos los que estén por venir. De ella aprendí que en la vida hay muchos juegos y que hay que aprender a ser un buen perdedor.
Gracias madre y espero estés aquí todavía ahora que a mis veintitantos años encima juego los momentos mas decisivos de mi vida. El de la estabilidad futura.
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